Estimulación cognitiva mediante herramientas tecnológicas
La estimulación cognitiva tiene su base en el hecho de que
nuestro cerebro no es una estructura rígida, sino todo lo contrario, es elástico
y moldeable (Gratacós, 2014, párr. 1). Desde este punto de vista, se puede
establecer una metáfora muy didáctica sobre la consideración de que nuestro
cerebro es como un músculo, elástico y moldeable que necesita de estimulación y
acción permanente, entonces, la estimulación cognitiva, se puede definir como
la gimnasia cerebral que mantiene activo y en forma a nuestro cerebro, ya que
de una forma estructurada y sistematizada tiene por objetivo ejercitar las
distintas capacidades cognitivas y sus componentes, combinando técnicas de
rehabilitación, aprendizaje y estimulación. La estimulación cognitiva puede ser
aplicada a cualquier individuo, puesto que cualquiera de nosotros podemos
mejorar nuestras capacidades para ser más hábiles y diestros (García, 2010, p.
1).
El término plasticidad cerebral hace referencia a ese
potencial que tiene nuestro cerebro para modificar, adaptar y potenciar sus
estructuras y su funcionamiento (Gratacós, 2014, párr. 8). Desde el punto de
vista de la estimulación cognitiva, el concepto de plasticidad cerebral es
importante porque, bajo el efectos de estimulaciones apropiadas y constantes,
llevando a cabo una práctica y una repetición sistematizadas, el cerebro puede
modificar favorablemente en su estructura y su funcionamiento, ofreciendo la
posibilidad de optimizar el rendimiento y las capacidades cognitivas; en
definitiva, puede aprender.

Así pues, la estimulación cognitiva es el nombre que se le
da a las técnicas y estrategias que pretenden optimizar la eficacia del
funcionamiento cerebral a través de las distintas capacidades cognitivas que
posee el ser humano, como la percepción, la atención, el razonamiento, la
abstracción, la memoria, el lenguaje, los procesos de orientación, etc.
La plasticidad cerebral y cognitiva puede darse a cualquier
edad, en cualquier etapa de la vida y la vejez no es una excepción. Se pude
aprender e incluso a mejorar el rendimiento, a partir del entrenamiento de las
habilidades cognitivas. Puig (2012) menciona que se ha confirmado que el resultado
de este proceso de preparación se mantiene en el tiempo y los avances son acumulativos
(p. 7).
Por tanto, a través de un adecuado programa de estimulación
cognitiva, es posible incrementar nuestra reserva cognitiva, ralentizar el
deterioro cognitivo o la afectación cognitiva de un proceso neurodegenerativo,
restaurar las habilidades cognitivas alteradas durante el envejecimiento normal
del cerebro, reentrenar las capacidades dañadas tras una enfermedad o lesión,
etc. Todo esto es viable gracias a la capacidad que tiene el cerebro de
modificar su funcionamiento y estructura. CogniFit (2016) refiere que mediante
la estimulación cognitiva, las áreas adyacentes a las zonas cerebrales
afectadas pueden asumir las funciones perdidas (párr. 65).

Para muchos autores especialistas en temáticas relacionadas
a la estimulación existen varios recursos para llevar a acabo esta tarea, entre
ellos se puede nombrar la utilización de láminas y tarjeta de estimulación como
dibujos o fotografías, fichas de trabajo, materiales manipulativos, recursos
informales como la música, el canto y el baile, juegos de toda índole y juguetes,
libros y cuentos, etc.

Hace poco tiempo, la mayor parte de las actividades que
realizaba el especialista en estimulación cognitiva utilizaba como soporte las
tareas con papel y lápiz, sin embargo, el desarrollo alcanzado en los últimos
años por las neurociencias y las nuevas tecnologías ha permitido que los
métodos convencionales de estimulación se sustituyan paulatinamente por
programas informáticos que según García (2010) añaden un nuevo formato a la
hora de presentar actividades de estimulación cognitiva, con innumerables
ventajas en el proceso estimulador y rehabilitador (p. 17).

Entre las ventajas más sobresalientes está el hecho de que
el especialista a cargo de la estimulación cognitiva puede manipular estos
programas prefijando módulos o áreas cognitivas que desea que el paciente
entrene, ajustando los programas, niveles de dificultad, número de sesiones o
práctica de acuerdo a las necesidades del paciente, sin mencionar que esto
facilitad el trabajo del terapeuta ya que permite una gestión cómoda y eficaz
de los materiales de estimulación. El formato de presentación de las
herramientas es más atractivo, con elementos en movimiento si es necesario, y
con un fondo musical que, en el caso de los niños, aumenta su motivación. Presentan
las instrucciones para realizar la tarea en un formato auditivo, a través de
los altavoces, y visual, a través de un mensaje escrito en la pantalla.
Favorece además un uso fácil y accesible porque está adaptado, en la medida de
lo posible, a los déficit o limitaciones del paciente y finalmente permite la
rehabilitación a distancia, fenómeno que se conoce con el nombre de
tele-rehabilitación o tele-estimulación cognitiva. La tele-rehabilitación
consiste, pues, en la aplicación de un programa supervisado de intervención
cognitiva a distancia, por computadora sin la necesidad permanente del
terapeuta o especialista en estimulación cognitiva.

Finalmente, García (2010) indica que una de las aplicaciones
tecnológicas de mayor complejidad ligadas al uso de las tecnologías informáticas
para la rehabilitación de habilidades cognitivas está siendo, en los últimos
años, la realidad virtual (p. 19). La realidad virtual hace referencia a los
ambientes creados en computador que pueden generar sensaciones y emociones en
tiempo real, simulando un entorno de realidad que favorece la estimulación a
pesar de no contar con la representación física de los fenómenos.

Referencias
CogniFit (2016). Estimulación cognitiva. Recuperado de: https://www.cognifit.com/es/estimulacion-cognitiva#
García, J. (2010). Introducción a la estimulación cognitiva.
Murcia: Universidad de Murcia. Recuperado de: http://ocw.um.es/cc.-de-la-salud/estimulacion-cognitiva/material-de-clase-1/tema-1-texto.pdf
Gratacós, M. (2014). Estimulación cognitiva: 10 ejercicios
para adultos y niños. Lifeder. Recuperado de: https://www.lifeder.com/estimulacion-cognitiva/
Puig, X. (2012). Carillas educativas calidad de vida en la
vejez. Estimulación cognitiva. Santiago de Chile: Pontificia Universidad
Católica de Chile. Recuperado de: http://adultomayor.uc.cl/docs/Estimulacion_Cognitiva.pdf
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